En el nuevo episodio de La Atalaya analógica ponemos a debate una de las cuestiones más discutidas del sistema educativo: la evaluación. Este procedimiento, con apariencia de objetividad, cae en ocasiones en la comparación y el etiquetado, generando en el alumnado miedo y angustia. Y si esto es así, ¿no deberíamos replantearnos el objetivo esencial de la evaluación? ¿Sirve realmente para mejorar el proceso de aprendizaje o la estamos utilizando simplemente como un instrumento calificador, sustentado en el juicio final?
En este episodio, Neus Sanmartí, química, profesora y referente en innovación educativa, nos relata cómo pasó de detestar la evaluación a convertirla en su principal herramienta de transformación pedagógica. Su mirada propone una evaluación formadora, entendida no como un juicio, sino como un proceso que impulsa el aprendizaje.
Neus sostiene que, si no se cambia la forma de evaluar, ninguna metodología innovadora logrará un impacto real. La evaluación debe servir para regular el aprendizaje, ayudando al alumnado a reconocer sus errores, comprender por qué ocurren y decidir cómo solventarlos.
El papel del docente, nos recuerda Neus, es esencial. No se trata solo de enseñar contenidos, sino de enseñar a pensar sobre cómo se aprende. Y para ello, el profesorado debe atreverse a mostrarse también como aprendiz: compartir dudas, errores y procesos, más que ejercer como el “sabio” que todo lo sabe.
Este episodio es la primera parte de un monográfico que genera debate y, sobre todo, mucha reflexión. Te recomendamos su escucha —y no solo una vez—. Nosotros no nos cansamos de oír a esta gran docente y experta en evaluación, autora de tres libros fundamentales: Didáctica de las ciencias, 10 ideas clave: evaluar para aprender y Evaluar y aprender: un único proceso.
Como en episodios anteriores, nos hemos apoyado en ocasiones en voces generadas con IA (Eleven Labs). Y la música de fondo, como no podía ser de otra forma, está licenciada con Artlist.
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