Hace ya años, en 2007, Neus Sanmartí, protagonista de nuestros podcasts “La evaluación: herramienta para el aprendizaje”, publicaba su obra “10 ideas clave. Evaluar para aprender”. Ese libro, cuya lectura recomendamos, nos ha servido a muchos docentes como referencia de un modelo de evaluación educativa orientada a la mejora y enriquecimiento del aprendizaje. En la siguiente tabla recogemos la síntesis de esas ideas, que seguro te van a ser de utilidad para aclarar algunos conceptos.
| Neus Sanmartí “10 PREGUNTAS CLAVE SOBRE LA EVALUACIÓN Y 10 IDEAS CLAVE PARA RESPONDERLAS” | |
| ¿Por qué creer que el principal objetivo de la evaluación es sólo conocer los resultados del aprendizaje y, en cambio, no pensar en la evaluación como la actividad que lo impulsa y favorece que sea de más calidad? | “La evaluación es el motor del aprendizaje”, ya que de ella depende tanto qué y cómo se enseña, como el qué y el cómo se aprende. |
| ¿Por qué creer que evaluar es poner una nota a cada estudiante y, en cambio, no pensar que es conocer la estrategia utilizada por la alumna o el alumno en la ejecución de una determinada tarea, comprender las causas de sus dificultades y ayudarle a tomar decisiones sobre cómo superarlas? | “La finalidad principal de la evaluación es la regulación”, tanto de las dificultades y errores del alumnado, como del proceso de enseñanza. |
| ¿Por qué no dejar de transmitir al alumnado que los errores son algo malo que se debe esconder y, en cambio pensar que aprender es superarlos y que es bueno expresarlos? | “El error es útil”, conviene estimular su expresión para que pueda detectar, comprender y favorecer su regulación. |
| ¿Por qué no pensar que la evaluación es útil para aprender cuando favorece que el alumnado vaya aprendiendo a autorregularse autónomamente, y dejar de creer que sólo sirve para que el profesorado detecte errores y éxitos? | “Lo más importante: aprender a autoevaluarse”. Para ello es necesario que los alumnos se apropien: de los objetivos de aprendizaje, de las estrategias de pensamiento y de acción aplicables para dar respuesta las tareas planteadas; y de los criterios de evaluación. |
| ¿Por qué pensar que siempre es el docente quien ha de detectar los éxitos y errores de los que aprenden y proponer que han de hacer para mejorar y, en cambio, por qué no dejar que sea el propio alumno o alumna quien reconozca sus aciertos y sus dificultades? ¿Por qué no animar a sus compañeros a ayudarle en este proceso evaluativo? | “En el aula todos evalúan y regulan”, el profesorado y los compañeros, pero la evaluación más importante es la que realiza el propio alumno. |
| ¿Por qué no pensar que todos (o la mayoría) de los estudiantes pueden demostrar que han llegado a buenos resultados finales como consecuencia del trabajo promovido para que aprendieran, y dejar de pensar que siempre encontraremos en el aula una distribución del alumnado que siga la curva de Gauss, con el 5 en el punto de inflexión? | “La función calificadora y seleccionadora de la evaluación también es importante” y sus resultados dependen en buena parte de la calidad en la evaluación-regulación realizada a lo largo de los procesos de enseñanza y aprendizaje. |
| ¿Por qué no pensar que la evaluación estimula el aprendizaje cuando pone de manifiesto que se ha aprendido y dejar de creer que los suspensos motivan al estudiante a esforzarse más en aprender? | “La evaluación sólo calificadora no motiva”. En general, ni la evaluación en si misma ni la repetición de curso si se suspende motivan al estudiante a esforzarse más en aprender, a no ser que le proporcionen criterios e instrumentos tanto para comprender sus errores y superarlos, como para reconocer sus éxitos. |
| ¿Por qué confundir evaluación con examen y evaluación continua con exámenes continuos y, en cambio, no pensar en actividades de evaluación integradas totalmente en el proceso de aprendizaje? ¿Por qué no dejar de creer que las pruebas con preguntas de respuesta cerrada nos dan una información más objetiva del aprendizaje del alumnado, que las preguntas de respuesta abierta? | “Es necesario diversificar los instrumentos de evaluación”. Dado que cualquier aprendizaje que contempla diversos tipos de objetivos, es preciso que los instrumentos de recogida de información sean múltiples y variados. Y las estrategias para analizar los datos y promover la regulación deben favorecer la autonomía del alumnado. |
| ¿Por qué no pensar que las pruebas de evaluación externa pueden ser buenos instrumentos para orientar a nuestro trabajo en al aula, y dejar de creer que son solo instrumentos de control que no tienen ninguna utilidad? | “La evaluación externa de los aprendizajes de los alumnos puede ser útil para orientar la enseñanza” Pero para ello es importante que los instrumentos y métodos de avaluación aplicados promuevan prácticas de aula innovadoras. |
| ¿Por qué no pensar que no sirve para nada evaluar nuestro trabajo como enseñantes, y no creer que es el punto de partida necesario para innovar y ser más competentes en el ejercicio de nuestra profesión? | “Evaluar es una condición necesaria para mejorar la enseñanza”. La evaluación debe proporcionar información que permita juzgar la calidad del currículo aplicado, con la finalidad de mejorar la práctica docente y la teoría que la sustenta. |
Neus Sanmartí (2007): “10 ideas clave. Evaluar para aprender” (ed. Graó)
Y recuerda, si aún no has escuchado en la Atalaya analógica los podcasts de nuestras conversaciones con esta autora no dejes de hacerlo.